Dicen
que cuando violeta (parra) escucho aquel suceso mundial llamado “Yesterday”
sintió una enorme desilusión por no haber sido ella quien concebía cuan
maravillosa canción.
Es
curiosa dicha sensación tan poco épica, tan humana por sobre todo pero ¿a quien
lo he ha pasado? Hoy estoy aquí yo mismo
sintiéndola pues a pesar de desconocer a la persona. Sus intenciones, su
raciocinio o su ética de vida. Que hace unos días atrás logro manipular uno de
esos tantos iconos que tienen las grandes ciudades para pernoctar poderío. Hoy
arriesga una multa de $4.000.000 por los costos endebles que significo el
retraso del afamado “reloj de flores” de viña del mar. Hoy soy yo quien se
pregunta ¿Por qué no fui yo? Así somos las personas supongo… la cosa es que ni
quemar 100 paraderos podría igualarse al acto de provocar un real descontrol en
las autoproclamadas autoridades, pues estos iconos ciudadanos son los únicos
que sostienen la vigencia un plan social con miras al turismo como foco y eje
económico y su cuidado ha sido masificado solo para resguardar el mismo ingreso
jamás palpado por la ciudadanía en sí.
Ellos
dicen “esta ciudad y sus monumentos son
de todxs y debemos cuidarles” un
discurso patético que se cae a pedazos pues quien quiso retrasar el tiempo hoy
arriesga cárcel y una multa millonaria, y la gente esta espantada sabes y no
somos nosotrxs lxs pobres de siempre pues por primera vez alguien se atrevió a
manipular uno de los monumentos más vociferados por el capitalismo: el tiempo.
El
feudo de la aristócrata señora reginnato hoy proclama arrasar con todo lo
conocido para levantar así edificios y mas edificios, lxs ciudadnxs queremos
ver el sol y más de la mitad de nosotrxs no tiene aun donde vivir. Mientras
dichos edificios yacen vacios por temporadas,
Hoy se
retraso el reloj, soñemos con que mañana unx de nosotrxs lo habrá descompuesto en totalidad.
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