Parte I
Entiendo, o asimilo la sociología. No la comparto del todo ni tampoco pretendo atacarle, pero si la considero quizás una de las ciencias más bastardas de todas. Se entiende como ciencia y adoctrina todo lo que podría ser un libre pensamiento en una extensión más del positivismo, Que lejos de emancipar de alguna manera al ser humano fabrica y procrea solo prejuicios sociales. Podríamos hablar de situacionismo, o marxismo o que se yo como una extensión propiamente tal de la sociología?. Acá especulemos que si, ¿podría yo hacerme llamar un situacionista? Acá especulemos que tal vez…
Pero Los situacionistas huyeron, los situacionistas lo hicieron 2, 3 veces más. Escaparon, pero no sin antes cumplir el fin único de la llamada neo intelectual célula revolucionaria. Enredarte la cabeza con la política de los de abajo. La maestría de simbolizar cada pasó mal dado. Los situacionistas lo hicieron, marxistas lo concedieron y Anarquistas aplaudieron.
En la vida hay actos inigualables e irrepetibles entre sí. Momentos que hacen valer la pena el sentirse vivo, besar a tu amante a tu hija, correr, ir a la deriva…
Así como se dijo ir a la deriva caminar y perderse, el erudito debord no quiso estar ausente a la hora de adjudicarse de un acto animal como parte de un enredado puzle, pues a lo largo de la historia quienes incitan al pensamiento libre indiscriteriadamente han tratado de materializar la libertad coartándola dentro de un todo que podríamos denominar como un pensamiento elevado, obviando incluso lo natural de querer liberar las cadenas de cualquier tipo de opresión tanto rudimentaria como la que ejerce alguna clase de patrón a cual clase obrera. Complicando cada acto salvaje para luego presumir salvajismo.
Es entonces cuando el recoveco se acentúa denotando caras visibles antes empañadas, donde profesores tanto se sienten muchos. Que hermetizan cada frase como si en palabras clave se hablase. Lo cierto es que cada paso necesita su descanso y por más en contra que se camine siempre es necesario respirar, siempre es necesario ir a la deriva sin pensar que este es también un acto político del que jactarse. Por que es ahí donde imagino se sitúa la idea de la psico-geografía; en plantear el acto solemne de perderse en el camino como un estudio lucido de esquematizar políticamente el descanso y es realmente ingenioso, sublime. Pero infinitamente innecesario, pues tan patético como el oficinista que no puede despegarse de sus laborales un sábado, Es el plantearse en el desierto como un filósofo.
Hemos escupido en cada estandarte y bandera se nos ha posado frente a nosotros. Pero aun no nos hemos podido deshacer de nuestros propios e insuficientes altares pues adorno era un sucio cobarde y su escuela nunca será más que eso, pues la deriva es mi momento y no dejare que una calculadora lo reduzca a un monótono estudio del como debiera ser respirar de una forma acertada.
Es este quizás un manifiesto de la basura más hastiada y aunque las palabras falten hemos tratado por esta vez de combatir la filosofía ya no con BARATA filosofía si no que con lo elemental: La intrínseca e incomprendida verdad… Y ahora es cuando Ponemos la foto de Michel Foucault al lado de la de Mussolini para disparar. Una piedra, un papel, lo que sea…
En la vida hay actos inigualables e irrepetibles entre sí. Momentos que hacen valer la pena el sentirse vivo, besar a tu amante a tu hija, correr, ir a la deriva…
Así como se dijo ir a la deriva caminar y perderse, el erudito debord no quiso estar ausente a la hora de adjudicarse de un acto animal como parte de un enredado puzle, pues a lo largo de la historia quienes incitan al pensamiento libre indiscriteriadamente han tratado de materializar la libertad coartándola dentro de un todo que podríamos denominar como un pensamiento elevado, obviando incluso lo natural de querer liberar las cadenas de cualquier tipo de opresión tanto rudimentaria como la que ejerce alguna clase de patrón a cual clase obrera. Complicando cada acto salvaje para luego presumir salvajismo.
Es entonces cuando el recoveco se acentúa denotando caras visibles antes empañadas, donde profesores tanto se sienten muchos. Que hermetizan cada frase como si en palabras clave se hablase. Lo cierto es que cada paso necesita su descanso y por más en contra que se camine siempre es necesario respirar, siempre es necesario ir a la deriva sin pensar que este es también un acto político del que jactarse. Por que es ahí donde imagino se sitúa la idea de la psico-geografía; en plantear el acto solemne de perderse en el camino como un estudio lucido de esquematizar políticamente el descanso y es realmente ingenioso, sublime. Pero infinitamente innecesario, pues tan patético como el oficinista que no puede despegarse de sus laborales un sábado, Es el plantearse en el desierto como un filósofo.
Hemos escupido en cada estandarte y bandera se nos ha posado frente a nosotros. Pero aun no nos hemos podido deshacer de nuestros propios e insuficientes altares pues adorno era un sucio cobarde y su escuela nunca será más que eso, pues la deriva es mi momento y no dejare que una calculadora lo reduzca a un monótono estudio del como debiera ser respirar de una forma acertada.
Es este quizás un manifiesto de la basura más hastiada y aunque las palabras falten hemos tratado por esta vez de combatir la filosofía ya no con BARATA filosofía si no que con lo elemental: La intrínseca e incomprendida verdad… Y ahora es cuando Ponemos la foto de Michel Foucault al lado de la de Mussolini para disparar. Una piedra, un papel, lo que sea…
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